Dra. Carolina Vega·28 de julio de 2026·6 min de lectura
La tecnología de diodo actual permite tratar de forma segura la mayoría de los fototipos, incluidas pieles morenas, gracias a los sistemas de enfriamiento por contacto.
No es un procedimiento 'permanente' en sentido estricto: se habla de reducción permanente del vello. Tras el esquema inicial de 6 a 8 sesiones, la mayoría de las personas necesita solo un mantenimiento anual.
La sensación se describe como un ligero piquete de calor. Con el cabezal frío y los parámetros correctos, es perfectamente tolerable.
Para maximizar resultados: no depiles con cera ni pinzas entre sesiones, rasura 24 horas antes y usa protector solar en las zonas expuestas.
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